Tres lugares de invierno

19,12 €

Juan Miguel Guirao (Cetina, Zaragoza, 1961) se trasladó a Calatayud a los doce años y, tras varios años en La Jonquera y Figueres, reside en Vilafant desde 1986. Ha publicado varios poemarios —entre ellos Replicando al Silencio— y novelas como Ocre, La estación olvidada de la memoria y Calé. Cubierta con ISBN imprenta

En Tres lugares de invierno, Salomé pone a prueba, una y otra vez, esa condición humana hecha de búsqueda e insatisfacción, de curiosidad y deseo de futuro. Su lucha por mantenerse fiel a unos valores que la sostienen y a la vez la desgarran la obliga a tomar decisiones que la apartan de la vida que esperaba; cada elección abre un camino nuevo, y en ese laberinto moral la huida se convierte en una forma de resistencia. Cubierta con ISBN imprenta

Desde un Aragón de comienzos del siglo XX, y empujada por pérdidas que no cicatrizan, Salomé imagina destinos posibles —para sí misma y para su hijo— mientras el pasado la persigue y el mundo le niega un lugar propio. Entre la memoria, la culpa y la esperanza, la novela traza un viaje íntimo y físico que atraviesa fronteras y rompe pertenencias, hasta el umbral de una vida nueva.

Juan Miguel Guirao (Cetina, Zaragoza, 1961) se trasladó a Calatayud a los doce años y, tras varios años en La Jonquera y Figueres, reside en Vilafant desde 1986. Ha publicado varios poemarios —entre ellos Replicando al Silencio— y novelas como Ocre, La estación olvidada de la memoria y Calé. Cubierta con ISBN imprenta

En Tres lugares de invierno, Salomé pone a prueba, una y otra vez, esa condición humana hecha de búsqueda e insatisfacción, de curiosidad y deseo de futuro. Su lucha por mantenerse fiel a unos valores que la sostienen y a la vez la desgarran la obliga a tomar decisiones que la apartan de la vida que esperaba; cada elección abre un camino nuevo, y en ese laberinto moral la huida se convierte en una forma de resistencia. Cubierta con ISBN imprenta

Desde un Aragón de comienzos del siglo XX, y empujada por pérdidas que no cicatrizan, Salomé imagina destinos posibles —para sí misma y para su hijo— mientras el pasado la persigue y el mundo le niega un lugar propio. Entre la memoria, la culpa y la esperanza, la novela traza un viaje íntimo y físico que atraviesa fronteras y rompe pertenencias, hasta el umbral de una vida nueva.